martes, 20 de marzo de 2007

Crónica del entrenamiento de un hombre solo...


Bueno, Bueno, sé que muchos de Uds. ya lo han leído, pero acá en OroyBarro© pasará a la posteridad.
Fenomenal ejercicio de la pluma por el mayor de los Mirantes, al que le damos la bienvenida y ya le dejamos planteada la inquietud... ¿No querrá Vivi jugar de Dos en el Pelo? (Parece que el Galli está embarazado)



Al llegar a casa mi señora vislumbro en mi rostro la consternación que me afligía, entonces imaginé que se aproximaba su pregunta cariñosa….¿que sombra oscura acecha tu corazón mi amor?, pero no, la pregunta fue mas terrenal….¿que mierda te pasa que tenes esa cara de ojete?, entonces me sincere, “el gordo cambio los días de entrenamiento y yo no puedo ir los jueves” dije, ella repreguntó ¿Cuál gordo?, yo respondí “el del Pelo”, ella, con muestras evidentes de fastidio volvió a preguntar ¿Cuál de todos los gordos del Pelo?, entonces dándome cuenta de que mi respuesta involucraba a varios miembros del equipo le dije “ el gordo que piensa que Román lo saluda porque es el tío y lo quiere mucho, y no se da cuenta que el nene lo confunde con barney”, ahhhhh me dijo Vivi, hablabas de Gaby !!, que, ¿cambió los días de entrenamiento? , aja !!! fue mi lacónica respuesta.

Viendo que mi preocupación iba en aumento ella me dijo, ¿no querés que el nene y yo te acompañemos a correr?, inmensa fue mi alegría al escuchar estas sabias palabras, gracias dije yo, “porque correr solo es un embole” según la teoría de mi cuñado Perticarini.

Así fue que raudos partimos a la zona del aeropuerto, mas precisamente al parque Valentina Norte 1, llegamos y mientras mi señora se quedaba jugando con el enano yo comencé mi rutina, primero 20 minutos de trotes para entrar en calor. Ya había transcurrido la mitad del tiempo establecido, iba pensando en porque mierda el moscha me hace jugar exactamente 3.30 minutos por partido, imaginándome que el sábado en una de esas tengo que ingresar en el ultimo minuto, con el partido en cero, y que en la primer jugada en la que participo…… Dieguin me deja mano a mano con el arquero rival, miro hacia delante, solo 35 Mts me separan de la gloria o de los insultos de Ariel y el Moscha, sigo avanzando, el arquero da un paso adelante, sutilmente amago ir hacia la derecha y voy hacia la izquierda, dejando desorientado al arquero, lo gambeteo (bah, lo hago sentar de culo), ya nada me separa del elixir del triunfo, voy a definir, voy a……fue entonces cuando de entre las sombras surgió una voz que reconocí de inmediato, como un lastre perpetuo, como una lanza que atraviesa mis ilusiones, como un karma cósmico reconocí la voz del cacique de la familia Lineares, si, Don Alejandro pasaba a metros de donde corría y me grito…”dale Héctor que estas bastante vaguito” me dijo, como si no fuese suficiente con tener que soportar la incontinencia verbal de su hijo mayor todos los sábados, como si no fuese una condena queres mantener un dialogo con su otro hijo integrante del plantel mientras deambula por vaya a saber uno que planeta, ahí volví a la realidad y ya no pude concluir mi jugada imaginaria, es más me di cuenta de que Don Alejandro tenia razón, y que una señora sexagenaria que caminaba en el mismo circuito donde yo corría ya me había sacado dos vueltas, por lo que me di cuenta de que realmente iba bastante lento.

Di por concluida esta fase y fui a comenzar la segunda cuando me di cuenta de que no podía realizar el ejercicio porque…me había olvidado las pesas para piernas en casa, otra vez la desesperación, otra vez la frustración, todo duró unos segundos hasta que vi…..que Romancito venia hacia mi diciendo “Papa Gol, Papa gol”, viendo que Vivi estaba distraída intentando hacer sus 80 abdominales (en 80 sesiones de una por sesión) otra vez se me encendió la lamparita, agarre una soga, ate a Román a una de mis piernas y….pobre hijo, cuanta tierra trago mientras lo arrastraba en mis piques de 20 Mts, después de la quinta sesión alcance a escuchar que decía “Papá…no guta”, ahí di por terminada esta parte del entrenamiento. Falta solo el postre, lo mejor que le puede pasar a un futbolista…los ejercicios con pelota (fútbol reducido según Bruner), empecé a pispear de un lado para el otro y ninguna de las personas que se encontraban realizando ejercicios mostraba la mas mínima intención de participar de un “fulbito”, otra vez la cara de desesperación y otra vez la comprensión de mi mujer …¿otra vez esa cara de ojete, que mierda te pasa ahora?, le comente lo que sucedía y ella me desafió, ¿no queres que juguemos un uno contra una”, viendo que mis posibilidades de victoria se acrecentaban enormemente dije “gracias mi amor por ser tan comprensiva y compañera”, mientras por dentro pensaba “en la primera de cambio que me tire un ñoca, la pongo”. Así fue que comenzó el partido, bah, si se puede llamar partido, fue una muestra de firuletes de mi parte, taco por acá, sombrerito por allá, pisadita por acá, rabona por allá, debo reconocer que ni jugando contra Guille Salas me hubiese resultado tan fácil, pero lo importante era entrenar, estaba el partido ya 14 a 0 a mi favor cuando pensé, vamos a cerrar el partido haciendo el taco hacia atrás que le tiro Riquelme a Charles Pérez de Central en el 99, tenia la pelota, mire de reojo que mis señora venia y gire el cuerpo como dándole la espalda a ella la obra cumbre estaba por llegar, Román miraba expectante el desenlace en un costado pensando seguramente ¡que Grande mi papa!, como juega..o bien…!que boludo!, ya voy a tener diez y te voy a pegar un baile por hacerle esto a mi Mamá, bueh, lo importante es que todo se iba a definir cuando sentí un ardor, que arrancaba en el gemelo de la pierna izquierda, me subía por la canilla, atravesaba la rodilla, comprimía los aductores, y finalmente hacía eclosión en los huevos, todo a causa de que ni mas ni menos mi señora, la madre de mi hijo se había cansado de tanta sandunga y decidió cortarme (literalmente) las piernas.

Cuando volví a la realidad estaba en el suelo con un moretón que abarcaba toda la parte inferior de mi pierna, mientras Vivi me decía, “apúrate que tengo ganas de ir a tomar mate…..cañito”, si, mi querida esposa gozaba de verme en el suelo casi inconsciente, como Soarzo ante patada en la cabeza de San Pedro, me incorpore como pude, lleno de vergüenza cuando escuche nuevamente “dale Héctor, que seguís bastante vaguito eh”, no quise ni mirar y me fui hacia el auto pensando que lo mejor que le puede pasar al mundo es exterminar a los dinosaurios como Barney.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno, bueno... Tampoco es para tanto lo de Hetitor... Tan solo un relato bien llevado pero sin muchas nobedades. Igualmente, vale el intento no solo por animarse a escribir, sino tambien por ocupar espacio que podría haber llenado el impresentable Chinete... Pregunta de los 50 centavos: Si Hector pudo llevar a buen puerto una anecdota rutinaria... ¿¿¿Podrá el negro Zoarso escribir una oda a la primavera??? El desafío está planteado... Negro: si te animás a clavarte travas, no me digas que no te animás a tirar unas coplas...

Anónimo dijo...

Animalllll, es Novedades, sin B, mejor sigo escribiendo yo