miércoles, 4 de abril de 2007

A mi favor (El Bordo)


Bueno, esta semana es corta, así que vamos a comprimir...

Los jugosos comentarios de Chinete tienen su espacio semanal en OroyBarro©.


Siempre me he preguntado que es lo que lleva a un equipo a dar vuelta un resultado. Generalmente dice que son los huevos que se ponen en la cancha, otros dicen que pasa cuando el equipo que gana se mete atrás y otros mezclan ambas cosas, que el empuje de uno hace que el otro se arrincone en su propio campo.
Lo de este último sábado del Pelo es muy parecido a la tercera opción, porque no va con la filosofía de su juego, el de plantar dos líneas de cuatro para defender los tres puntos que se tenían en el bolsillo.
Me hizo recordar al partido de los Pumas en el mundial de Gales contra Irlanda, en el que aguantaron una victoria por más de cinco minutos a casi tres metros del in goal. Y así de aguerrida estuvo la defensa aurinegra en los últimos casi diez minutos.
Sino para ser más dramáticos, se podría comparar con la escena del “Abismo de Helm” del segundo libro de la saga de “El Señor de los anillos”. En el cuál los enemigos traspasan el primer muro e intentan derribar la puerta del segundo paredón. Hagamos de cuenta que cuando meten el segundo gol los de Re-Pata es como cuando empieza a ceder la puerta y saltan los héroes del libro y le hacen frente cuerpo a cuerpo a cientos de orcos. Caen varios de los buenos y muchos más de los malos. Parchan la puerta pero al final la derriban, es cuando hacen el tercero y del 4 a 1 tranquilizante y más que justo se pasa al 4 a 3 que llena el tuje de preguntas. Pero en la escena final de esta batalla llega el mago Gandalf con los mejores jinetes de Rohan y terminan por liquidar a todos los malos, esto es equivalente al pitazo final del arbitro.

A destacar:

Pato: Hubo gente que preguntó si tenía alguna relación sentimental o sexual con el golero por no hacerlo mierda en las crónicas, pero quién que ha visto los partidos y las intervenciones del Pato, tendría que chuparsela a él y a mí si también quiere. Los mano a mano que tapó el sábado no dejan dudas de su importancia bajo los tres palos.
Galli: Seguro en la marca, muy bien ordenando la defensa. Un estandarte de la resistencia hasta el pitazo final.
Normando: Ha vuelto! Recuperó las ganas de jugar y con eso le crea problemas al D.T. Fue el otro pilar de la resistencia antichoque pelotillehuense hasta el minuto final.
Guillón: hace mucho que no se lo veía de lateral por la derecha. Cumplió y nunca se complicó. Lo único para reprochar fue el no haber levantado como “sorete en pala” al delantero más peligroso del rival. Según sus propias palabras –“No lo pude agarrar, era muy rápido”. Pero la verdad es que como se había asegurado el puesto en la zaga central se entrenó para dar murra a los que vienen de frente, y no había entrenado para ajusticiar de côte.
Chino: autodenominado “Jack el extirpador” le tocó tratar de agarrar al jugador más rápido de la cancha, se dice que es sobrino lejano de Flash, y la amarilla que le sacaron lo condicionó porque sino lo atendía en la primera que intentara poner tierra en polvorosa. Esforzarse tanto para seguirle el ritmo le hizo fundir viela.
Muñeco: un muy buen primer tiempo, robó, y salió jugando. En el segundo se tiró más atrás, pero siguió robando pelotas pero dándole pum! para arriba, si hasta parecía al mayor de los Lineares tratando de meterla en el arco.
Daniel: otro que se cansó de pegarle para arriba y rechazar cualquier pelota que pasara cerca. El gol convertido lo pone al tope de la tabla de los mediocampistas.
Brurer: mucho despliegue en la primera mitad, en la que además de meter hizo muy buenos pases. En la última parte se fundió al igual que el resto del equipo. Algo reconfortante para todos sus compañeros al ver que también se cansa.
Dieguei Pikoro: otra demostración de belleza, porque aparte de jugar y hacer jugar convirtió un gol después de un magistral pase de Héctor. Que siga así por lo menos ocho fechas mas.
Coqui: volvió el delicado artillero, ni siquiera una amarilla, se especuló que por razones de salud no jugaría, pero jugó y mojó que es lo que vale.
Gurk: otro que sacó a relucir su chapa de mojador, controversial salida al comenzar la segunda etapa.
Soarzo “más conocido como Mun-ra”: entró a clausurar la banda izquierda, suerte que el mas veloz se traslado a la otra punta, también se atrincheró y pudo mantener tranquilo ese lado. Sigue defraudando, ya no se venden tantas camisetas con su logo, van ganando las del Muñe.
Héctor: entró para que a los 10 segundos habilite a Sr. Pikoro en el gol, mucha claridad en su juego con la bocha, terminó aglomerado en el lateral derecho como tercer lateral derecho.
Wilhem: se suponía que le iba a dar aire al sector derecho de la defensa, pero en la primera que lo encaran lo dejan pagando y casi en ridículo. Muy poco para las expectativas que se le tenían, ni siquiera una amarilla por atender a alguien.
Colorete: entró en un momento en que los delanteros estaban superaislados del resto del equipo, no gravitó y terminando el encuentro lo expulsaron.
Rubén Crouch: también estuvo peleado con el balón, y la presión y la locuacidad de su hermano mayor le dificultan su tarea en el campo de juego.

Para destacar lo hecho por el team y una hazaña que se podrá recordar por generaciones, tal vez plasmándola el un libro y agregando un par de seres fantásticos de ambos lados sería un best-seller como los libros de Tolkien.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ja... muy bueno... Lástima que el coqui no sea defensor, por que sino sería igual al Elfo puto de El Señor de los Anillos...