jueves, 28 de junio de 2007

Smoke on the water (Deep Purple)


Por Sun Tzu.

OroyBarro© se complace en publicar una nueva entrega del Cronista Estrella, justo en el día del aniversario de su natalicio.

Así es, nuestro Señor de la Guerra (en PS2), ha alcanzado el tri... ya está en edad de merecer.

Que esta especial ocasión no haga cejar a los lectores en su afan de crítica hacia el genial Chinete.



Estamos en la recta final del torneo de las 300 For Ever y el Pelotillehue F.C. se encuentra segundo a solo dos puntos del líder, con tan solo tres fechas por jugarse. En la última fecha se le ganó 3 a 1 a “Fuerte Apache” con un primer tiempo mediocre, solo destacable el trabajo de media cancha para atrás.
Varios puntos altos para destacar y tenerlos en cuenta, porque son más que los malos u olvidables:
- La vuelta con gloria para el goleador del Pelo, que volvió a su posición más conocida; no la perrito ni la carretilla volcada ni nada de eso; con un gol y una asistencia. ¡Malvenido al tren de los que siempre damos vueltas!
- La soberbia actuación del Seba Carro en el arco, con gritada y cagada a pedos incluida, que se mostró seguro y tratando de ordenar a sus compañeros. Fecha a fecha va aprendiendo gajes del oficio y eso es bueno porque así el Pato se mentaliza para volver como el gran delantero que tendría que ser.
- La vuelta al verde campo de juego del Sr. Soarzo, por necesidad pero vuelta al fin, para frenar la embestida final del chongo rival. Demostró que la momificación no es tan severa para las articulaciones.
- El gol del moscha, que demuestra que Freddy no la metía ni con 35 minutos de adición, con una elegancia solo comparable con la del Enzo, Van Basten o Van Nistelroy.
Tan solo dos puntos se necesitan para ascender y seríamos muy pelotudos de no lograrlo, así como el Boca de Lavolpe. Pero no habría que especular con solo conseguir el ascenso, sino que pensar en lo más alto del podio.

Galardonados de la fecha 18.

-Premio M.V.P: el más destacado fue el mayor de los Mirantes, arrancó de lateral por la derecha y cumplió. Promediando el segundo tiempo paso a jugar en el mediocampo. Demostró despliegue, juego y garra (qué puto suena esto). Y Vegeta (se le parece mucho, hasta en el carácter) cuando se le necesitaba levantó su ki al nivel de Super Saiyajin y hasta convirtió un tanto con una estupenda definición de vaselina, él cuál fue muy mal anulado.
-Desde lejos no se ve: es para Dieguei, que pareció eclipsado por la posición paralela que tenía el Estu. De todas maneras la gente de otros equipos comentaron que era el más claro jugando y haciendo jugar.
-Sacrificio y rock´n roll: para los hermanitos Lineares. A Rubén, que jugó en el segundo tiempo, lo de rock´n roll, el Freddy escucha cumbias y Daniel Soda Stereo, fue más lo que corrió que lo que jugó pero el recibir el patadón que terminó en penal. Para Freddy que hiciera un gol era sacrificio, ya que todas las pelotas que agarró no las supo terminar bien. Y para Daniel habría que sacrificarlo por la rotura de piernas que tiene, así como a los caballos.
-Más solo que…: es para el Muñe, que yo no sé si no se lo bancan o qué pero siempre le toca bailar con la más fea. Todo el primer tiempo jugó como único volante de marca, y Coqui que ayudaba bastante por la izquierda, en el segundo lo bajaron a Dieguei pero al rato lo sacaron y pasó Vegeta a formar la dupla fraternal de trabajo sucio.
Quiero hacer una mención especial para el equipo de la fundación que logró el ascenso a la “C” (de la que se salvaron) en el cuál hay muchos conocidos, así que felicitaciones y ya los vamos a alcanzar.

miércoles, 20 de junio de 2007

God Save the Queen (Queen)


Arribó a esta redacción de OroyBarro© el infaltable análisis de Chinete.

Va completa, dejando a salvo que la alusión final estuve tentado de censurarla, por hacer apología PECHOFRIÍSMO.



Bueno, en este caso sería “God save the great Captain” or “Pretender” como más les guste.

Pero siguiendo con la comparación de los partidos del Pelotillehue F. C. con batallas y guerras épicas, este último partido no tiene nada que envidiarle a alguna lid. Muchos puntos a favor y algunos en contra para esta soberbia actuación contra un equipo que venía sexto a seis puntos.
El Seba respondió bien bajo los tres palos, no tuvo responsabilidad alguna en el gol, la defensa supo mantener la calma en casi todo el encuentro; el medio dejó de tener exquisitez para ponerse el mameluco y empezar a sacar punta a los tobillos del rival y la delantera que nunca bajó los brazos cuando cada intento terminaba estrellándose contra la defensa o el arquero de “Placita las Malvinas”.
De las curiosidades del partido cabe destacar la presencia del mayor de los Lineares desde el arranque y otra vez con la cinta, imaginaria, de capitán. Un sistema de juego que prueba con dos laterales zurdos, lo que no quiere decir que fuera efectivo ni acertado. La ausencia de la magia y la velocidad, no se crean que todo esto en un solo jugador, el Monito lesionado y Brurer que no quiso ser de la partida inicial, acotaciones aparte. De los goles ni me pregunten porque nunca me lo van a creer!!!
Lo más destacable para criticar es el problema que hubo en el juego aéreo en la parte defensiva y lo más sobresaliente fue la actitud de salir a ganar un partido chivo aunque terminó el partido con un jugador menos.
Quedan cuatro partidos mas que accesibles para lograr el primer objetivo, el de ascender, y a esperar una ayudita divina o que alguno haga un pacto con el diablo para que ganando todo los partidos que nos quedan podamos sentir las mieles del triunfo. Y expectantes por la pronta recuperación y presencia del goleador del equipo, el Narigón Martínez (y aclaro porque también está el Narigón Carro) que se recupera de una operación para sellarse los labios y calzarse otra vez la número 11, y desmentir todos los rumores sobre su posible retiro del fútbol para dedicarse a la repostería de vergas en el Bronx.
Arrivedercci y felicitaciones al Real Madrid por su 30º título de liga que se lo arrebató a los putos del Barcelona, ¡enhorabuena!

martes, 19 de junio de 2007

Orden de Prioridades



“Che, ¿Con quién jugamos hoy?”, preguntó Fernando como para meter algún tema interesante de conversación en la tediosa mañana de sábado.

“Me parece que con Deportivo Céspedes”, contestó al pasar Jorge, seguramente pensando que todavía faltaban como cuatro horas para salir.
Los dos trabajaban en la misma oficina.
Los dos eran amigos de siempre.
Los dos jugaban en el mismo equipo, el Tutuca Fútbol Club, eterno perdedor del Torneo de Empleados de Comercio.
Pero este año era distinto, este año venían punteros muy cómodos a ocho puntos del segundo y faltando nada más que cuatro fechas.
“La única cagada es que jugamos en el primer turno, a la una y veinte... no tengo tiempo ni de pasar por mi casa.” Fernando no cejaba en su intención de buscar el modo de espantar la somnolencia insuperable de las ocho y media de la mañana.
“Aja..” fue toda la respuesta de Jorge.
“¿Vos pasás a buscar al Paco?” Arremetió de vuelta Fernando.
“Che, Boludo – se fastidió Jorge – ¿por qué mejor no te preparás unos mates y me dejás de romper los huevos que tengo sueño?”
“¡Uh, viejo!, ponele un poco de onda, ¿No te dás cuenta que estamos a punto de salir campeones...?” Contestó Fernando mientras se encaminaba a buscar agua caliente para el mate.
Recién como a media mañana y luego de unos cuantos amargos los ánimos estaban compenetrados con lo que era importante... el partido de la tarde.
“La verdad, - largó Jorge – estoy un poco cagado... como nunca estuvimos tan cerca de ganar, me da miedo que pase algo imprevisto y se vaya todo al caño.”
“Andá, maricón – contestó Fernando con aire sobrado - ¿Qué carajo puede pasar?”
“Y, no sé, - dudó Jorge - cualquier cosa... imaginate que se lesiona el Flaco Gomez, o que no pueda ir a jugar las últimas fechas...”
“Sí, o que lo rapten los extraterrestres o le agarre la gripe del pollo... – bromeó Fernando - Dejate de Joder... nada puede hacernos perder este campeonato...”
“Bueno, puede ser, pero hay que reconocer que si le llega a pasar algo al Flaco estamos al horno...”
“Y... si” cerró Fernando.
El Flaco Gomez había llegado esa temporada al equipo. Era conocido de un primo del Mono Gutierrez. Y, la verdad, había hecho el torneo él solo. Era un fenómeno jugando, y tenía una condición física increíble.
Era difícil de creer, pero ese solo jugador era tres cuartas partes de la campaña del equipo. El resto estaba casi de relleno, cualquiera jugaba en cualquier posición, con tal de que el Flaco pudiera desplegarse por toda la cancha. Era una especie de mediocampistadelantero, que jugaba y hacía jugar a todos.
El equipo completo era conciente de esto. Todos sabían que sin el Flaco no hubieran salido nunca de la triste mediocridad del fondo de la tabla, que les tenía deparado un lugarcito desde que empezaran a jugar el torneo.
Todos estaban medio enloquecidos... acostumbrados a ir los fines de semana a pasar el rato nomás, ahora que estaban tan cerca de la máxima meta, flotaba en el aire una constante ebullición, una excitación a la que ninguno estaba acostumbrado.
El Flaco Gomez era, para todo el equipo, como una especie de ángel, enviado por obra y gracia de la divinidad para pintarles una sonrisa en el alma.
Ninguno del grupo por esos días pensaba en otra cosa que no fuera el campeonato... ninguno quería imaginarse que podía llegar a ser un sueño... todos estaban a la espera del momento de gloria, tantas veces anhelado y ahora tan cerca. Para ninguno había nada más importante que eso.
A las Once y Media Fernando empezó a moverse incómodo, se paraba, caminaba... parecía nervioso.
“¿Qué te pasa, pavote, te agarraron los nervios del partido, ya?” Le preguntó Jorge.
“No, qué nervios, pajero, los mates de mierda me mataron... ESTOY QUE ME CAGO...” Dijo desesperado Fernando.
“Otra vez con lo mismo, andá al baño y dejate de romper las pelotas.” Le recriminó Jorge.
“Sabés que no puedo... nunca pude cagar en otro lugar que no sea mi casa...” Se excusó Fernando.
“Chabón, ese es un problema grave – dijo Jorge, haciéndose el profesional – Debe tener raíz en algún hecho de tu infancia, deberías hacerte tratar... ¿Vos estás seguro que no te rompieron el culo en algún baño cuando eras chico?”
“Por qué no te vás a la mierda, boludo...” Se enojó Fernando. “Encima ahora estoy hasta las manos, salimos doce y media de acá, yo ya tengo el bolsito en el auto, pero voy a tener que pasar por casa antes de ir a la cancha... bueno, no importa, a no preocuparse, llegaré unos minutitos tarde, nada más... espero solamente que Soledad no me rompa las pelotas cuando llegue a casa.”
La siguiente hora fue una tortura para Fernando. ¿Quién no ha pasado por una situación como esa? Transpiración fría por la espalda, tratar de no pensar, fruncimiento absoluto.
A las doce y media en punto Fernando estaba subiendo al auto, acelerador apretado a fondo, tanto como apretadas otras partes del cuerpo para evitar el desastre.
A la una menos diez llegó al frente de su casa y se bajó con el auto casi en movimiento, corrió a la puerta y prácticamente la tiró abajo... y en el sillón de la sala... ¡El Flaco Gomez arriba de Soledad...!
Soledad, su mujer, la madre de sus hijos... con el Flaco Gomez, en pelotas en el sillón de la casa...
Fernando se quedó seco... seco por dentro y seco por fuera... hasta de la urgencia intestinal se olvidó.
Los segundos eran interminables, Soledad y el Flaco que no atinaban a reaccionar, Fernando los miraba como pensando que era una joda... nadie decía nada...
Fernando los miró, miró la foto del casamiento en la pared, luego miró la foto del Tutuca Fútbol Club en el estante de la biblioteca, su mirada bajó al segundo cajón del modular, en el que guardaba el revolver calibre 32... volvió a mirarlos a los dos.
La cabeza de Fernando era un caos absoluto, de repente se desmoronaba todo lo que en algún momento fue su vida, la persona que le dio una familia, su honor, su hogar, su imagen, su confianza, sus amigos, las palabras de Jorge, todo, todo.
Era una situación tremenda, imprevista, dolorosa... una prueba que la vida le tiraba por el medio de la jeta... Fernando parecía pasmado, como sin reacción, pero en realidad por dentro su mente y su alma iban a mil kilómetros por hora, a ver cual llegaba primero a hacer reaccionar su sistema nervioso.
Como nunca antes se chocaron de frente con la realidad sus valores, sus principios, su fe, sus sueños... y frente a esta colisión había que tomar una decisión... ya...
Y Fernando la tomó, miró a los desesperados amantes, tragó una angustia que parecía una pelota atravesada en la garganta, con seguro destino de úlcera y dijo en un tono mortuorio:
“Dale Flaco, cambiate y vámonos a la cancha que llegamos tarde.”Claro, lo primero es lo primero, no vaya a ser que por cagar matando al Flaco Gomez se le fuera a escapar la única oportunidad de ser campeón...

lunes, 11 de junio de 2007

El mono relojero (Kapanga).


¡Ah... bueno! ¿Ahora que ganamos mandás las crónicas los lunes?

Nueva entrada del cronista estrella, que, ahora sí, cumple con los tiempos comprometidos en OroyBarro©...


Ha pasado una nueva fecha del torneo de S.T.H.I.M.P.R.A. y el Pelo deja en el camino a un equipo que le peleaba un lugar en los primeros puestos, de los de arriba como se dice, con momentos de buen juego y otros de puro huevos y a aguantar. Un Atlas que hasta mitad de torneo iba palo a palo con el Pelo y parecía no aflojar. Para destacar en esta fecha es la vuelta al equipo del MÁGICO Manuel “Estu/Monito” Gutiérrez, exayudante de campo, ídolo de muchos pequeños hinchas albinegros y aurinegros, que deleitó a propios y ajenos con pinceladas de fantasías y un sinfín de caídas. Un partido que cuando promediaba el primer tiempo se iba ganando con justeza 2 a 0, con goles de Gurkariel y el Monito, y en una pelota parada y ante un descuido llega el descuento. El equipo siguió tocando y haciendo circular la pelota, se fue superior y se supo pasarlos por encima. Un primer tiempo de los mejores que se ha visto, teniendo en cuenta la calidad del adversario. En el complemento y ante el agotamiento y las lesiones el equipo sufre las variantes, y se empieza a replegar, y en una jugada desafortunada llega el empate de Atlas. En ese momento parecía que la defensa flaqueaba y cualquier momento el rival se ponía en ventaja, ya que los buenos contragolpes de Pelotillehue no terminaban en buen puerto, algo parecido a lo del CASLA de Ramón Díaz que a los 10 minutos ya ganaba 2 a 0 y cuando ya festejaban el título el Arse se los empató, pero faltando casi nada y cuando parecía que se dejaban otros dos puntos en camino, llega un corner y desde ese corner el cabezazo de “Culini” Galli, que me hizo acordar del testazo de Samuel en México contra el América jugando para Boca la Copa Libertadores, y a sacarla a ¡bailar! Termina el partido y la alegría, por resultado y la actitud, los dolores y el ardor de los culos paspados de tanto apretar los cantos fueron evidencia de que se había ganado una importante batalla. Y si los objetivos se alcanzan, esta victoria será muy apreciada y recordada. Ya estamos en el principio del final y hay que seguir por esta senda, hay que mantener el ritmo y seguir jugando en equipo, como pregonaba Tony D´Amato: “En un domingo cualquiera vas a ganar o perder. La cuestión es, ¿puedes ganar o perder como un hombre? Y esta frase pierde sentido ante unos hombres que desean brillar individualmente, y no como equipo” Sebastián Carro: reapreció el arquero que se necesita para suplir al Pato, por primera vez se le escuchó hablar, no tuvo responsabilidad en los goles y tuvo intervenciones importantes. Buena gestión al conseguir medias para todo el plantel.
Daniel Galli: volvió a ser el referente de la defensa, tuvo la desgracia de desviar la pelota en el empate de Atlas, pero con su cabezazo le dió el triunfo al Pelo y se transformó en el héroe de la jornada.
Guillermo San Pedro: no jugó en su puesto natural, el de central no el de parrillero, y cumplió. Un par de desbordes en los que no pudo alcanzar a su marca, más rápido y con unos 30 kilos de menos, pero después sin sobresaltos y muy seguro de arriba.
Ariel Nallin: con un primer tiempo excelente casi sin falencias, esa buena actuación del zurdo zaguero casi no se reconoce después de esos diez minutos de incertidumbre de la defensa aurinegra.
Gabriel Mirantes: es quién se hace cargo de hacer el trabajo sucio en el mediocampo, tarea que la hace casi a la perfección, a la cuál le anexo cambios de frente y pases largos bien hechos, y un par de remates de larga distancia que fueron al arco, tengamos en cuenta que fue en el segundo tiempo cuando se jugaba con viento en contra.
Alfredo Lineares: de ocho se esperaba más de él, pero su calidad es indiscutible, en el segundo tiempo logró inquietar bastante a la defensa contraria.
Bruno Gorer: mucha dinámica y empeño, poniendose el overol para dar una mano en la recuperación de la pelota. Y últimamente no se sabe que hace mas, si correr o hacerse golpear o caer estrepitosamente, un verdadero kamikazze.
Diego Oller: un buen partido en el que juntarse un poquito con el Mono, otro tanto con Freddy y con cuanto pasara cerca, sacó a relucir ese “touch” de calidad que impone con sus ideales de buen fútbol. A seguir con esa actitud.
Ariel Solís: el delantero andaba con hambre de gol, tanta que hizo sacudir el arco y marcó el primer gol y encaminó la senda del triunfo. Habrá que esperar para que la lesión no sea nada.
Manuel Gutiérrez: qué manera de jugar, de mostrar la pelotita, de pegarle, hacer jugar al equipo. Regreso con gloria, un gol y una asistencia, esperemos que sea el comienzo de una consagración.
Héctor Mirantes: no ingresó para mostrar su despliegue sobre la banda derecha, sí entró hacia ese costado pero a defender, si bien su fuerte no es la marca, su presencia fue de suma importancia en este triunfo, la intervención tapando remates dentro del área fue muy meritorio.
Daniel Lineares: el excapitán entró para darle magia y fantasía al mediocampo pero no pudo cumplir, aún no se saben las causas, y es preocupante lo de su desgarro, ya que parece que se está curando.
Alfredo Villablanca: entro como lateral por derecha pero el empuje de Atlas lo acomodó de cuarto marcador central. Su punto más alto llega cuando intenta salir jugando y le tira un caño al delantero que lo estaba atorando, esto causo que desde la afición pelotillehuense surgieran la mayor cantidad de puteadas en este partido. En segundo lugar habían quedado todas las que se le habían propinado a Normand.
Rubén Lineares: intentó por todos lados pero siempre chocó con la defensa rival. Tuvo un remate de larga distancia que pasó muy cerca del travesaño y otra que llega hasta la línea de fondo y la toca atrás con tanta mala leche que se la da a Daniel y la jugada se diluye.

Ser ADULTO a lo Carlos Tevez


Hoy, amigos, he procedido a robar (metafóricamente hablando) un artículo que Esteban Podeti publicó hace un tiempito (dentro de los links que esta página prodiga se encuentra el acceso a Yo Contra El Mundo, su blog).

Me pareció interesante y pertinente para OroyBarro©.

Lean, chabones, no sean vagos...



¡Miren, hice una metáfora futbolística y todo!

Otra vez, yo te voy a decir cómo es. Porque anda mucho el concepto de “adultescente” dando vueltas y en las revistas se los intenta reconocer como un tarado de treinta años que usa bermudas. Y no es exactamente eso. Tampoco es un cuarentón que aún vive con los padres, ni un cincuentón que va a ver “La Renga” (en este caso estaríamos ante una persona con “problemitas”). No, se puede tener un trabajo, ganarse la vida, tener hijos y estar hipotecado hasta el cuello y seguir siendo un TARAMBANA –claro que en el caso de un vejete con papada incipiente (en el sentido amplio de la palabra “incipiente”) esto no es “encantador”, como en las estudiantinas yanquis o las novelas de Wodehouse, sino más bien “ridículo” o “triste”.

No, ser inmaduro consiste en, todavía, estar esperando que alguien haga algo que tenés que hacer vos; y para que vean que no miento, esto no se me ocurrió a mí, sino que lo he aprendido durante una antigua terapia, donde se me reveló que ser adulto es precisamente lo contrario, o más bien en palabras de la Lic. D.F., “ser adulto es tener en cuenta TODO”.

Si quieren reconocer a un falso adulto, verán que posee todos los elementos para ser adulto, casa, familia, trabajo, todo, pero todo está medio mal. Las facturas de servicios se acumulan en el “Acumulador Oficial de Facturas de Servicios” de la casa, las deudas quedan eternamente sin pagar, los tomacorrientes quedan desconectados a lo largo de los siglos, el auto puede perder agua durante años y años, no ha llegado a horario a su oficina ni un solo día (pero lo perdonan por su natural encanto y don de gentes), el dentista al que iba a llamar aún no sabe de su existencia, abandona tratamientos por la mitad y sin avisar, y directamente NO SABE cuánto debe de Monotributo (porque SIEMPRE, INDEFECTIBLEMENTE, tiene deudas con la AFIP).

¡Claro! El infeliz todavía espera, inconscientemente, que papi o mami o tal vez un mayordomo sobrenatural le resuelva todas esas cosas. El falso adulto está bien educado y no es completamente inútil, pero se niega a poner manos a la obra. Y no es que nada de esto no le importe; le importa y se angustia durante unos cinco minutos diarios pero, zoquete como es, termina ahogando sus reflexiones con un “y bueno, ma sí, encima que me rompo el alma haciendo todo me voy a seguir amargando, que se maten todos”.

¿Pero para qué seguir con esta tediosa descripción si podemos ARREGLARLO TODO CON UNA METÁFORA? Y qué metáfora.

Sé que me voy a ganar gritos de “hipócrita” y “ladrón” y probablemente “intolerante” (simplemente porque esto último ya es una costumbre), pero mientras ejercía la presidencia de la Asociación Mundial para la Destrucción del Fútbol durante el Mundial pasado, me tomé la libertad de ver uno que otro partido de Argentina. Creo que uno o dos. O tal vez cuatro. O cinco, no sé. En fin. Durante esas sesiones de degradación mental, me llamó la atención la forma de jugar del aguerrido delantero Carlos Tévez.

El hombre parecía estar dividido en dos partes independientes, cada una de las cuales estaba especializada en una función: por un lado, era notoriamente habilidoso con los pies; pero mientras la parte de abajo se dedicaba a driblear y gambetear y mantener la pelota bajo su poder, de la cintura para arriba se dedicaba a sacarse de encima, mediante pecheos, hombrazos y codazos sutiles los ataques de los monstruosos futbolistas contrarios, que por lo general le llevaban una cabeza y media.

Me parece que esa es la definición más gráfica de “adulto” que conozco; no alcanza con cierta dosis de habilidad aprendida. ¡hay que sacarse las adversidades de encima con la PARTE DE ARRIBA, a pechazo y hombrazo limpio! Hay que ser hábil artesano, pero también tenaz guerrero. Si falta un pedazo seremos o un energúmeno descontrolado o un mequetrefe simpático; pero nunca habremos madurado por completo.

¡Vos, loquibambi que nunca llegás con nada a tiempo, que te olvidás de todos los cumpleaños, que seguís con la bandejita de la compu partida en cuatro pedazos, que se te vence el contrato del alquiler en dos días y no sabés a dónde te vas! ¡Arremangate! ¡Nadie te va a hacer las cosas! ¡Tu título de Comunicador Social con promedio 9,50 no te sirve de nada ahora! ¡A sacudir delanteros alemanes simbólicos con los hombros, o no serás más que un niño jugando a ser un adulto! ¡Sé un habilidoso y terco Carlos Tévez, no un inconstante Lionel Messi!

En fin, no me escucha; está diciendo, “y bueno, ma sí, encima que me rompo el alma haciendo todo me voy a seguir amargando, que se maten todos”.

Post Data: Un saludo y enormes disculpas a la Lic. D.F. que me abrió los ojos, aunque lamentablemente, todavía le debo TRES SESIONES desde que abandoné la terapia sin avisarle ni nada hace ya unos dos añitos.

miércoles, 6 de junio de 2007

LOCO, tu forma de ser. (Los Auténticos Decadentes)


Bueno, empezamos a publicar.

Quiero dejar sentado que la demora obedeció, esta vez, no a la falta de material, sino a inconvenientes con el sistema.


Asentado ello... por supuesto que empezamos con Chinete, nuestro Cronista Estrella, que tuvo un fin de semana de hartas contradicciones entre las contigencias de los equipos que mueven su rojo corazón.


OroyBarro© adhiere especialmente a la alegría por el ascenso de Cipo.



Se preguntarán a que se debe el título de hoy. Hoy reviento de alegría porque el club que envenena mis venas; porque ser de Cipo es más que ser hincha, es todo, casi toda una vida siguiéndolo, primero con mi abuelo y mi viejo, después con mi viejo y ahora con mi hijo, y creo que en el DNI tendría que decir en lugar de localidad, CLUB!; ha salido campeón!!! Con dos goles de Oscar “El Loco” Padua en el partido final, en el primer partido había marcado un tanto Bruno “Pikachu” Weisser un exPelotillehue, el Capo del sur salió campeón y ascendió al Torneo Argentino A. Felicitaciones para Pikachu, Estu, Carucha y al grupo del Pelo que va todos los domingos a la Visera como si fuera una obligación.
En lo que al Torneo de las 300 for ever respecta, amarga tarde la del sábado para el aurinegro, 3 a 0 y decepción, en una de esas jornadas para olvidar. Que quieren que les diga, yo en la suerte no creo, opino que las suerte es excusa de los mediocres, pero el sábado poníamos un circo y nos crecían los enanos, menos el Freddy. Tan evidente fue que en el primer tiempo Frineve llegó una vez y fue gol. Error en las marcas en un corner y Wilhem que se queda atornillado bajo los tres palos. No me cabe explicación alguna, ellos corrían mucho, nosotros no tanto, ellos la única que tuvieron la metieron, nosotros afuera, a las manos del arquero o al travesaño.
En el segundo tiempo el Pelo los arrinconó en su campo pero no había manera de meterla, se vinieron los cambios y entró el excapitán, Alfred Villawhite, Richard Mouras y el retorno sin gloria pero retorno al fin de Fede Montero. El equipo se jugo todo por el todo y de contragolpe vinieron dos goles más. Como será esto del mal orto que nos cobraron un penal en el dos a cero y se va como dos metros por sobre el horizontal. Las ausencias fueron notorias, desde el artillero (que se rumora que se iría del club por problemas afectivos con el Galli que pasa mucho tiempo con Normand) el tractorcito Bruno “Gennaro” Gorer (cuestiones laborales), Rubén Lineares y la del Negro Soarzo fue la más notoria porque a la salida de cada cambio no había ninguna birra para tomar.
Lo peor que nos puede pasar es quedar tercero, todavía tenemos que jugar con Atlas, pero ya no hay margen de error. Y pensar que en la fecha pasada Frineve había perdido 6 a 0 y en los papeles había que hacerle unos cuantos, pero como me dijo el otro día un sabio del fútbol –“es fácil hablar con el diario del lunes”, y que los partidos hay que jugarlos para después tratar de ganarlos.
Se espera con mucha ansiedad que en próxima fecha retorne el habilidoso ayudante de campo al once titular después de varias temporadas de no calzarse la aurinegra. Lo mismo queda para uno de los mejores jugadores que he visto en Pelo, el Brunito “Pikachuuu” Weisser y si se anima y también quisiera ver al utilero, Marcos “Carucha” Carrasco, jugando como en Cipo, si el haría de Carrasco y el Muñe de Omán jajaja!
Así es amigos hemos perdido una batalla pero no la guerra y nos seis batallas más para poder lograr la victoria. Y hoy no somos los peores del mundo por perder ni éramos el Milán la fecha pasada por haber metido siete goles.
Un abrazo y felicitaciones para todos los cipoleños de corazón y a los que han adoptado esta pasión.
En el este y el oeste
En el norte y en el sur
Brillará el Albinegro
Somos los capos del sur!!!El Albinegro, el Albinegro!!!