viernes, 8 de febrero de 2008

Acto de Constricción (EL REGRESO)




Ambiente:

Sala de juegos clandestinos, enclavada en pleno centro de poder económico neuquino.

Cuartito de utilería y almacén de productos de limpieza.

La PPE (Pandilla de Perdedores Empedernidos) se reúne en la oficina de trabajo de su líder espiritual MOSCHO.

Silencio Absoluto, Caras de extrema concentración en la totalidad del grupo. Se encuentran todos formando un círculo, con el Moscho en el medio, y sentados en el piso en la clásica posición del loto.

- Ahora – Dice Moscho con voz parsimoniosa- todos juntos… Inspiramos… Expiramos… Inspiramos… Expiramos…

Sólo se escucha SSSSSSSSSSSSHHH y luego FFFFFFFFFFFFFFFFF, SSSSSSSSSSSSHHH y luego FFFFFFFFFFFFFFFFF, SSSSSSSSSSSSHHH y luego FFFFFFFFFFFFFFFFF

- ¡HIJOS DE PUTA!... – Gritó repentinamente Chinete- ¡¿QUIÉN MIERDA SE CAGÓ?!... ME LO FUMÉ COMPLETO – Su cara se contraía en una mueca de asco.

Todos se dieron vuelta y miraron acusadoramente a Guillón.
Guillón continuaba con los ojos cerrados, simulando concentrarse, pero cada vez que expiraba, se notaba que estaba intentando alejar el flato hacia los costados.
Cuando se dio cuenta de que no engañaba a nadie, tuvo que confesar.

- Perdón, loco… pero los pepinos hervidos que me preparó mi señora para el almuerzo me cayeron como la mierda…

Moscho estaba completamente indignado.

- Dejémonos de romper las bolas, loco, estamos en un cuartito de dos por dos, viejo, después voy a estar un año para desinfectarlo… - Para luego, más resignado, agregar- Al final, no sé que más hacer… parece que esto de la meditación grupal mucho no va a funcionar.

Pero por suerte estaba Gurkariel para hacerlos retornar por las sendas de la cordura:

- Eh, LOCO, dejesén de romper las huevas y la madre en coche… ahora si que no acecto que renuncien a esto… yo me tomé muy en serio lo de la meditación… miren, si hasta me dejé la panza como Buda…

Todos miraban para el costado, intentando no reírse de la abultada panza de Gurkariel y de su sunga estilo Sumo, que usaba muy muy metida en el culo…

- Bueno, muchachos – terció Guillón, intentando cambiar el ambiente que su propia incontinencia gástrica había creado – Ya está… este método no funciona, intentemos ver de qué otra forma podemos organizarnos…

Por supuesto… los mamertos inconsistentes no lograban terminar con sus problemas… que pasaban principalmente por haber nacido.

- Según mis cálculos – prosiguió Guillón – tenemos plata suficiente para un caramelo medio hora para cada uno, y un melón con vino en el bar de la esquina…

- ¡Eh, Zarpado! – Se enfureció Normen - ¿Cómo puede ser?, la semana pasada te dimos Doscientos Cincuenta Mangos cada uno… y somos como veinte…

- Eeeeeh…. Si – Intentaba buscar palabras Guillón – si, esa plata… estemmm, no, sabés lo que pasa, que esa plata era para otra cosa… era… HUMMMM… era para, eeeehhh, para… bueno, era, ¡EJEM!... para pagar… eeehhh… ¡Ah! ¡Ya Sé!... Para pagar las multas que nos metieron el torneo pasado.

- ¿Qué multas? – Insistió Normen.

- Bueno, es que los organizadores del torneo decidieron, en una reunión secreta que me olvidé de contarles, que se iban a empezar a imponer multas a los equipos que tuvieran inconductas… - Intentó justificarse Guillón

- ¿CÓMO QUE INCONDUTAS, HIJUEPUTA? – Gritó Patirri, como entendiendo que le estaban metiendo un dedo por agujeros no permitidos.

- Bueno – Siguió un poco nervioso Guillón - … como cuando…

Dientaniel lo interrumpió: - Como cuando el Negro se puso el pantalón en la cabeza y entró en pelotas a la cancha y tuvieron que suspender el partido por que los árbitros no se podían levantar del suelo por que estaban cagándose de risa…

Diegay sumó: - O cuando pedimos que se frenara el partido para refrescarnos por que hacía mucho calor y nos tomamos tanta birra que después no pudimos volver a jugar…

Hetore aportó: - O cuando aquella vez que estuvieron como una semana peleados Richardín y el Gayi, que se reconciliaron en la mitad del primer tiempo y la policía se los quería llevar por atentado a la moral y homosexualismo explícito…

Chinete no se quería quedar atrás: - O cuando Wilhem se enojó con el técnico por que lo sacaron, le tiró la camiseta y se quedó en cueros, provocando náuseas generalizadas en todos los que estábamos en la cancha…

- Claro... – respiró aliviado Guillón – Como todas esas veces…

Alfed saltó completamente exasperado…

- Güeno… pero a la final… que…. Como cuanto es… por que nosotros los cagamos poniendo y poniendo plata… y a la final terminamo durmiendo la mamurra… y más encima que los ponen las multas esas… y más encima que hace como seis meses que no jugamo al fulbo y yo se que el torneo ya empezó… así que no se loco… no se…

- ¡EH! ¡Eh! Eso es cierto Guillón – interrumpió Patín – hace tre mese que venimo juntando la guita y jugamo todo lo sábado en la placita de la esquina… SSHHH, ¡Ya tengo el culo a la miseria con la rosetas de mierda esas!

- Si Guillón… ¿qué carajo está pasando? – Preguntaron todos al unísono…

La cara de Guillón se transfiguró… Miraba al piso y luego a sus compañeros y amigos, y luego de vuelta al piso…
Un gran dilema se desarrollaba en su interior… Guillón dudaba y temía, temía y dudaba… no se decidía…

- ¡¡¡Basta!!! No lo soporto más… Buahhahhaahahh – Rompió en llanto Guillón – No puedo seguir ocultándolo… me hice adicto a las pastillas para inodoro… no puedo estar sin chuparlas… esta adicción me está consumiendo… necesito ayuda muchachos… ¡¡necesito ayuda!!... Ahora mismo tengo diez pastillas en la mochila… no puedo parar, me gasto toda la plata en desinfectante… sobre todo el azul… el azul me vuelve loco… Buahahaha… no puedo salir, no puedo…

El grupo entero quedó estupefacto… nadie esperaba ese desenlace, todos estaban acostumbrados a que los cagara directamente con la guita… no pensaban que pudiera estar en tan graves problemas el organizador principal del grupo…

Suma congoja, algunos lagrimones en los miembros más sensibles… Guillón que no paraba de llorar…

Y allí apareció el más claro pensador, quizás el más sensible del grupo (Según algunos era el más gay, pero eso no pudo comprobarse nunca), Marien dio un paso adelante, apoyó su mano en el hombro de Guillón y con suave voz le dijo:

- Guillón, nosotros somos tus amigos y vamos a apoyarte todo el tiempo… sabés que podés contar con nosotros – La cara del pobre adicto infeliz de Guillón se iluminaba con las afectuosas palabras de Marien - … aún más – Continuó Marien – en estas aciagas circunstancias que estás atravesando… tené bien en claro que no se trata de una cuestión de plata… ahora lo que importa sos vos, y como podemos ayudarte… pero igual, lo que quería decirte es que todo tiene un lado positivo en la vida… hasta los problemas que uno atraviesa tienen que dejarte una enseñanza… vos tenés que pensar en sacar algún provecho de esta situación… y mi consejo es…en vez de chupar las pastillas para inodoro… ¡¡POR QUÉ NO TE LAS METÉS POR EL CULO, A VER SI TE CAGÁS MENOS HEDIONDO GORDO PEDORRO!!


PD: Por suerte Guillón supo dar un fin útil a su problemita.
Consiguió un alto puesto como lanzallamas en Irak.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Más o menos el nuevo diseño...
Igual pilas al editor... a ver si remontamos y volvemos a los momentos de goloria de la pagina.

Anónimo dijo...

Por lo menos me cagué de risa un rato! Valió la pena tanata espera, pero igual a ponerse las pilas con la página, aunque muchos del plantel no sepan leer más que el horóscopo!!!

Anónimo dijo...

muy bueno el cuento, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Pero que paso con la pagina?, esta desconocida