miércoles, 26 de noviembre de 2008

E.P.

Por Normand


“¿Cuanto gozo, placer y delicia es hacer un gol?” me pregunto soñoliento entre sábanas de seda. No sé en que momento sucedió...
Mundial 2014, 25´del 2º tiempo....estaba tembloroso en el banco de suplentes, casi ansioso por demostrar todo lo que sabía hacer con la pelota. El DT me llama y me dice: “Hacela fácil, pibe... aprovechá tu única oportunidad de gloria”. No me acuerdo quién me la paso...solo agaché la cabeza y entré a pasar rivales...como una novela de amor estábamos solos: la pelota y yo...nadie más en el mundo. Solos, como si naciéramos el uno para el otro. Ella y yo. Yo y ella. “quiero decirte tantas cosas”, pensaba en voz alta. “Siempre te necesité, siempre estuve enamorado de vos”..........
“Quiero...eh...quiero...besarte..y mimarte ...amarte en cada minuto y gritarle a todos que te amooooo!!”.Me acercaba al arco rival con un solo objetivo hacer el gol que nos clasifique campeones del mundo!!!
“Cada vez que toco tu piel me produce una excitación profunda........Un roce mas y voy estallar en un mar de placer!!!!” un roce mas....y, GOOOOOL!!!!!
No sé en que momento sucedió..las sábanas húmedas guardan mi secreto...el mejor “gol” de mi vida...

Todos atrás y…



Por Chinete

Acabó de convertir su tercer gol en ese partido y por tercera vez muestra la inscripción de ¡Norma te quiero!. “Todos los sábados le demuestro mi amor”, decía Tito.
Ahora es absolutamente el goleador del torneo y el mejor jugador, nadie lo puede parar.
Y así se relató esa última perlita que dejó este crack en ese encuentro:
“…agarra la pelota detrás de la media cancha y encara. Al Tito Palondo le quedan solo los dos centrales y el lateral por derecha, pero en la otra punta, para quedar mano a mano con el arquero. Y yo creo, después de los dos golazos que hizo, que acá viene su hack trick. Gambeta larga al 6 y caño al 2, el 4 no va a alcanzar a cerrar, y la salida del arquero va…a ser…es en vano, el Tito lo pasó como alambre caído y goooooooool”
(Relato de la radio local de San Bitularsio de Melagarraste)
Y así fue como el ídolo se coronó campeón y mostró su remera que llevaba debajo de la camiseta incontable veces. Y el Bitularship se consagró campeón de la liga regional y subió a la liga provincial.

Cinco años después, la camiseta de la Vecchia Signora engalanaba el pecho de Tito, nuevo Hactrick … se levantó la remera y debajo su famosa inscripción “¡Katherina Ti Amo!”

Norma es la esposa del hijo del almacenero del pueblo. En algún lugar de su casa todavía guarda la remera que el goleador de la liga regional le regaló cuando salió campeón.
En algún lugar de su memoria todavía guarda los orgasmos que el hermano de Tito le producía en el baño de varones de la cancha, mientras el fatal goleador se lucía en la liga regional.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Dios, cuál D10s?



Bueno... parece que la semana nos agarró esotéricos.
Nuevo cuento corto de Chinete.




Dios... Cuál D10s?


Estábamos jugando muy bien, yo como capitán estaba ordenando la defensa y hasta pegando terribles chutazos desde afuera del área, inquietando al arquero rival.
Tuvimos incontables ocasiones para abrir el marcador pero… tuvieron mucha suerte. En un momento, ya el segundo tiempo, me empecé a sentir mal pero continué jugando porque para ser campeón debíamos ganar este partido de octavo de final. Mi camiseta número 12 estaba mojada por ese sudor frío y caliente que me producía esa calurosa tarde y el dolor de panza. Por eso seguí pidiéndole a Dios que me dejara solo hasta el final, yo era su capitán y el estandarte de cada ataque que salía desde atrás.
Produjimos 3 ó 4 jugadas más casi, casi gol pero no, es por eso que pensé que Dios nos daría de tanto crear situaciones, la oportunidad. Oportunidad que merecíamos y Dios lo sabía. Sería injusto, ya que lo merecíamos.
Solo 10 minutos quedaban y no llegaba ese tan preciado ingreso del balón en el arco… pero de repente el mejorcito jugador de ellos esquivó a uno, dos, tres de los nuestro y se la toca a su compañero en el costado izquierdo. Las ilusiones de ser campeón estallaron en más de mil pedazos y por primera vez maldije a Dios. Siempre me habían dicho que Dios era amor y justicia pero parece que no siempre es así.
Pero ese día supe que D10s no estaba de nuestro lado, apareció en el minuto 80 y fue para ellos.
(Dedicado al más grande en esta nueva etapa de su vida, y que sea la mejor para nosotros los amantes de la celeste y blanca).

jueves, 20 de noviembre de 2008

Complemento Teoilógico.


“Dios… no doy más…” es lo único que pensaba Hector, mientras corría en diagonal.
Doce minutos del segundo tiempo extra. Final de liga categoría Más de 35 años.
Partido trabado, empatado en gigante cero.
Hector había tenido que correr mucho… y ya no tenía oxígeno que le subiera al cerebro.
Las piernas le funcionaban sólo por inercia.
Jugaba de líbero y tenía una tarde heroica. Cruzó por arriba, por abajo, en el medio, a los costados… fue la rueda de auxilio de todo su equipo.
“Dios… por favor… un poco más… un poco más…” rezaba y cruzó justo al siete de ellos, realizando una extirpación precisa del balón, para entregárselo a sus mediocampistas.
“Gracias, Dios… gracias.” Ante todo, el reconocimiento a la intervención que él ya consideraba divina a esta altura.
Nuevos embates contrarios, toda la batería defensiva de su equipo estaba derruida… sólo él quedaba. “Por favor Dios… por favor…” Pedía al todopoderoso y corría desde atrás al nueve. Nuevo quite. “Ya termina… Dios… gracias…”
Minuto Catorce y medio y el siete, que no paraba de correr, agarró un balón bien abierto, dejó clavado al lateral y se mandó hacia el área… “Dame fuerza Dios… permitime llegar…” rogaba. Y llegó. Alcanzó a tirarse justo delante del atacante y mandó la pelota al córner. “Si… gracias Dios…”
El diez rival ejecutó el tiro de esquina, mandó un centro bombeado al área chica, un defensor saltó para despejar y sólo alcanzó a desviar la trayectoria del balón… que hizo un firulete en el aire, le pegó en el parietal izquierdo a Hector y se clavó en el ángulo del primer palo…Con el último aliento que le quedaba Hector alcanzó a gritar “ME CAGO EN DIOS” y el árbitro terminó el partido.

lunes, 17 de noviembre de 2008

¡¡Mozo!! Deme DOS

Como no podía ser de otra manera...
Van dos cortos de Chinete...
El final del segundo es antológico...


2 segundos
By Chinete

“No son nada” diría cualquier persona común en lugar común haciendo algo común. Ese tiempo en una definición acrobática o una extirpación monumental, alcanzan y sobran.
“Todo pasó tan rápido” se suele decir. “Parecía una eternidad” dicen otros. Como combinar estas dos percepciones distintas del tiempo. Siempre.
Minuto 26 del complemento, Stephan Mbidi del Aigle Royal de Camerún, tras recibir la asistencia de Tomas Belloumi realiza una emotiva tijera para derivar el balón al ángulo superior derecho del arquero. Pocas veces se ven movimientos tan técnicos en el aire. Tuvo todo el tiempo del mundo parece, pero no fue así, solo 2 segundos desde que impacta la pelota y grita: “¡Goool!
Dos segundos fue el tiempo que tardó en llegar, según el perito forense, el proyectil disparado desde una 9 mm. tras los desmanes, después de ese gol que condenó al descenso al equipo rival.





3G (y no es I phone)
By Chinete

Ganar, gustar y golear. El Santo Grial del fútbol. Que no aparece ni a gancho en el manual de Bilardo, Bianchi o Llop. Cachín era eso. Un 3G pero que jugaba de 6. Karma heredado tras generaciones y generaciones de pataduras y murreros, el recibió el don, el don de esquivar lo que se le cruzara cuando tenía la pelota en sus pies.
Era un jugador que sobresalía como el score en contra. Ese era su momento, casi como un superhéroe mostraba su otra personalidad, agarraba la lanza y encaraba hasta el otro área y se la tocaba al compañero que llegaba solo para hacer el gol. Todos le decían que jugara de mediocampista pero él miraba a su padre y veía que su corazón colapsaría si respondía que si. “Fue solo suerte y rabia contenida que tenía” y el papá de Cachín se quedaba mas contento que perro con 2 colas.
Eso si, el lechero del barrio seguía siendo el veterano que mejor jugaba en el pueblo…

viernes, 14 de noviembre de 2008

Onda Corta

¡Bien ahí!

Muy buen cuento aportado por Normand... ojalá siga pegando la onda...

Lean, manga de deslenguados...



Cansino
Por Normand

39º C, 44´ del complemento. Iguales en cero. Partido olvidable... sino fuera por lo acontecido a continuación. Cansino, el “9” y goleador, recibió un “ladrillazo” del zaguero central y capitán de su equipo que, segundos antes, en una proeza “tiempista” logró cortar un contragolpe forjado por tres atacantes contra él mismo. Emulando a “Atila” luchando contra los guerreros romanos, el defensa se jugó “la vida” por su equipo y por mantener la valla invicta. Es que en el vestuario, el presidente y manager del equipo le había prometido premios por ganar el campeonato. Y él, a su vez, le había prometido a su pequeña hija la bicicleta que tanto quería. Ese día fue toda su familia a ver el partido de la final.- Cansino falleció en el hospital. El corte en la cabeza le produjo una hemorragia que le quitó la vida en pocas horas. Nadie se explica lo que pasó. El móvil policial traslada al zaguero. Con mirada perdida observa una pequeña niña jugando en su bici nueva. Cierra los ojos. Nadie se acordará del gol errado. Nadie.



jueves, 13 de noviembre de 2008

Cuentos Cortos

Estuve trabajando en una nueva opción de cuentos.

Son los famoso cuentos cortos o micro relatos…

No se si a alguien pueda interesarle el cuento así en breve espacio (y dudo que a muchos del Pelo les pueda interesar el cuento en general), pero bueno... lo intento.


(PD: A ver mamertos si se dan cuenta de la relación de la imagen con este post.)

Van tres:
Deseos.

“Mirá”, dijo Seba a su compañero justo antes de que el árbitro diera el pitido inicial, “vos pasámela a mí, yo amago hacia la izquierda, voy hacia la derecha… paso al Seis de ellos, se la suelto al carrilero y voy a buscar el centro al área…”
Sonó el silbato, Seba recibió el balón… amagó a la izquierda, fue hacia la derecha y… rotura de ligamentos cruzados de la rodilla…
¡¡¡Qué mierda que son los deseos cuando la realidad te pasa por encima!!!



Final por falta de evolución.

Alberto miró para el costado, sólo la línea de cal y una hilera de álamos viejos y crujientes… miró hacia atrás y vio venir un carrilero a toda velocidad… subía y bajaba, subía y bajaba… miró hacia el área rival… nada… dos stoppers, pero ninguna camiseta amiga… ¿Y el nueve? Se preguntaba… allá por la mitad de la cancha lo reconoció ayudando al doble cinco… “demasiada táctica” se dijo… y sintió la soledad más opresiva en su pecho, pero luego se dio cuenta que no… no era soledad… se sintió inútil, inexistente… inundado por el sinsentido de su lugar en la cancha y en el mundo… juntó las últimas fuerzas que le quedaban y metió un pique corto de esos que tanto le habían admirado en otros tiempos, fue derecho hacia el ángulo de la cancha… voló en palomita y se clavó el palo del banderín del corner en el medio del pecho… fue el último wing que se vio en el torneo.



De coelo et inferno.

¿Cómo es posible comprender la eternidad que la religión nos enseña?
¿Uríes con labios de miel y virginidad restaurada luego de cada coito? ¿Visión celestial del todopoderoso? ¿Ascensión del alma? ¿Llamas eternas? ¿Limbo? Demasiado abstracto. Sea más terrenal:
Juegue un torneo de fútbol en el que sea sumamente importante lograr ser campeón, sea por que lo juega con amigos, por que hay un premio en metálico, por que es el último que juega en su vida, por la razón que fuere.
Sostenga un rendimiento regular a lo largo de cada uno de los encuentros, de modo tal de llegar al último partido del mencionado campeonato con la siguiente condición: Sólo el triunfo en esa fecha final transformará a su equipo en campeón. El empate o la derrota automáticamente hacen campeón a otro conjunto.
Faltando un minuto para acabar el partido, el mismo deberá ir empatado (son intrascendentes las incidencias particulares de ese empate, 0 x 0, 1 x 1, 5 x 5).
Ocúpese de ubicarse cerca del área grande, reciba el balón, encare con pelota dominada eluda a cualquier rival que se le interponga y al llegar frente al portero chutee.
Ese preciso instante es el que le dará noción de los conceptos de cielo e infierno: El cielo es meter todo el tiempo el gol que le da el campeonato a su equipo. Las llamas eternas de la vergüenza son el infierno de errar un gol, solo, en el último segundo y que otro equipo de la vuelta.